Subsidio permite a Caridades Católicas ayudar a más familias

Por Enedelia J. Obregón
Corresponsal

Caridades Católicas del Centro de Texas (CCTX por sus siglas en inglés) ha recibido un subsidio por $200,000 por parte de la Ciudad de Austin que permitirá que la organización expanda sus servicios de salud mental para la comunidad inmigrante.
Sara Ramírez, directora ejecutiva de CCTX, dijo que los fondos permitirán que Caridades Católicas sirva a 50 clientes adicionales al mes el próximo año.
El programa ofrece esperanza para los miembros más vulnerables en la diócesis, dijo Ramírez. La diócesis tiene la catorceava comunidad inmigrante más grande de las 194 regiones de servicio de Caridades Católicas en el país. 
“Central Texas tiene una de las comunidades inmigrantes que crecen con mayor velocidad,” dijo. “Nos preocupa y cuidamos de la dignidad de todas las personas sin importar su estatus”.
Desde 2001, CCTX ha proveído de servicios de inmigración legales familiares, los cuales incluyen, pero no están limitados a, autorizaciones de trabajo, naturalizaciones, estatus de protección temporal, Visas para víctimas de violencia doméstica y tráfico de personas y representación para aquellos buscando un camino hacia la ciudadanía estadounidense.
“La enseñanza social Católica es la base de por qué hacemos lo que hacemos,” dijo Ramírez. Además de CCTX, la organización trabaja junto con agencias locales para servir a las necesidades de sus clientes.
Además de representación legal, las familias también tiene acceso al programa de Servicios de Consejería, el cual está diseñado para asistir a niños, adultos, parejas y familias a abordar retos de la vida y ba-rreras emocionales que son un impedimento a su habilidad para alcanzar las metas de su vida.
Justin Estep, director del programa de Servicios Legales de Inmigración para CCCTX dijo que los servicios de salud mental son necesarios por que la inmigración con frecuencia lleva al estrés, lo que puede llevar al conflicto en casa y afectar a toda la familia.
Él dijo que aquellos que llegan sin documentación con frecuencia enfrentan inima-
ginables dificultades, incluyendo el abuso sexual y físico. Todo esto afecta las relaciones entre padres y a los hijos que puede que tengan problemas en la escuela debido a la tensión en casa.
Los niños que son ciudadanos americanos enfrentan el estrés agregado del temor de que sus padres indocumentados puedan ser retirados de repente. Los diferentes estresores crean ambientes volátiles, dijo Estep.
La ley de Inmigración es compleja y el programa legal ofrece ayuda a aquellos que son elegibles para ciertos servicios. El año pasado, ellos sirvieron a inmigrantes provenientes de 37 países. Los cinco países más comunes son México, Honduras, Colombia, Guatemala y Vietnam.
Estep dijo que el programa agregó personal en los dos últimos años para satisfacer la demanda, con un promedio de 25 a 30 nuevos clientes a la semana. Desde el comienzo de este año, la demanda se ha incrementado de nuevo, promediando alrededor de 50 nuevos clientes al día. Él también dijo que el personal ha comenzado a usar maneras innovadoras para ayudar a la gente, tales como el uso de Skype para reunirse con clientes que no pueden venir en persona a las oficinas de CCCTX más cercanas.
Ramírez dijo que la meta principal es mantener a las familias juntas y a salvo.
“A través del apoyo cons-tante tanto de los Servicios Legales de Inmigración como de los programas de Servicios de Consejería, Caridades Católicas ayuda a individuos y a familias a abordar sus necesidades inmediatas y a planear su bienestar a largo plazo y su éxito,” dijo.
Abogados –– especialmente aquellos especializados en migración –– son siempre necesitados. Para ser voluntario o hacer una donación, llame al (512) 651-6100 o vaya a www.ccctx.org