Cumpliendo nuestro compromiso de sanar y proteger

Por Emily Hurlimann
Columnista Invitada

Abril es el Mes Nacional de la Prevención del Abuso Infantil. Por lo tanto, es un buen momento para subrayar el compromiso que las parroquias, escuelas Católicas y organizaciones en la Diócesis de Austin tienen de proteger a toda la gente de Dios del daño y el abuso.
Historia
En el año 2002, los obispos se unieron en Dallas para su reunión anual del mes de junio. Por meses, los medios de comunicación nacionales habían estado reportando cientos de alegaciones de abuso de menores por parte de sacerdotes Católicos a lo largo del país, también el pobre manejo, por parte de algunos obispos, de los casos de abuso de los que ellos se habían enterado en años anteriores. En la reunión de Dallas, los obispos aprobaron la “Carta para la Protección de Niños y Jóvenes,” la cual dictaba lineamientos que las diócesis debían de seguir para ayudar a aquellos que habían sido dañados en el pasado y asegurar esfuerzos continuos para prevenir futuros casos de abuso.
En 2001, bajo el liderazgo del Obispo Greg Aymond y la experiencia profesional de Monica Applewhite, una especialista internacional en la prevención del abuso sexual infantil, la Diócesis de Austin creó políticas, procedimientos y programas de entrenamiento que cumplieran con los requerimientos de la Carta –nuestro programa de Ética e Integridad en el Ministerio (EIM). Al final del año, miles de miembros del clero, religiosos(as), semina-ristas, empleados diocesanos, empleados parroquiales y de escuelas Católicas, y voluntarios en ministerios juveniles habían sido educados sobre límites, señales de alarma y maneras de responder y reportar abuso. También se habían comprometido a seguir el Código de Ética diocesano.
En la primavera del 2002, la diócesis comenzó a entrenar a voluntarios laicos para que enseñaran talleres de EIM y una compañía local Católica, Austin Computing Solutions, creó una base de datos para reunir de manera segura la información de las personas que aplican para poder llevar a cabo verificaciones de antecedentes y ayudar a escuelas a monitorear el cumplimiento al almacenar la historia de la asistencia a talleres de EIM, todo en un sistema.
Por los últimos 15 años, las políticas de EIM han sido revisadas y actualizadas por el Comité de Revisión de EIM tal como es requerido por la Carta. Pocos años después, la protección de los adultos vulnerables servidos por varios ministerios parroquiales y diocesanos fue incluida en las políticas de EIM y ministerios adicionales han sido agregados a la lista de aquellos que requieren el cumplimiento de EIM. Las políticas de EIM pueden ser encontradas en www.austindiocese.org/eim.
Sanación y apoyo
La diócesis tiene un coordinador de Asistencia a las Víctimas y Apoyo Pastoral que se reúne con una persona que reporta un alegato de abuso. El coordinador escucha sus historias y provee un reporte a los obispos. Este apoyo es proveído sin importar si la historia de abuso es de hace muchos años o más reciente, o si puede haber involucrado a un clérigo, un empleado o voluntario. Con más frecuencia, la Oficina de EIM escucha sobre el tema de una violación de límites o sobre el abuso por parte de alguien que no está involucrado con la iglesia, y nuestro papel se convierte más en asistir al individuo o la familia en determinar cómo proceder y apoyar con cuidado pastoral como sea necesario.
Respuesta y 
responsabilidad
Las políticas de EIM requieren una pronta res-puesta a alegatos, incluyendo el reportar alegatos a las autoridades civiles. La ley de Texas requiere que cualquier persona con conocimiento o sospecha de abuso o negli-gencia hacia un menor o adulto vulnerable, lo reporte a las autoridades apropiadas. Este requerimiento de reporte obligatorio aplica a todos los ciudadanos, y por supuesto, nosotros tenemos una obli-gación moral como Católicos de proteger a aquellos que son más vulnerables al daño. En el caso de un alegato creíble, el miembro del clero u otro individuo es removido del ministerio mientras que el asunto es investigado, y es permanentemente removido, si se encuentra responsable de haber cometido un acto de abuso.
Nuestras políticas también presentan claros lineamientos para las interacciones apropiadas con menores, y para los comportamientos prohibidos; el Código de Conducta que promete seguir cada clérigo, empleado, y voluntario declara su compromiso con servir el ministerio de manera ética y con gran integridad.  Los Obispos José Vásquez y Daniel Garcia han demostrado una respuesta de compasión a las víctimas de abuso, y un compromiso constante al cumplimiento de todos los aspectos de la carta y todas las políticas EIM de la diócesis.  Anualmente, cada diócesis es auditada por una empresa externa para verificar su cumplimiento de los requi-sitos de la Carta.  Cada año, la Diócesis de Austin se ha encontrado en conformidad con la Carta.
Cumplimiento y protección 
La Diocesis de Austin requiere el cumplimiento de EIM para todas las personas que sirven en el ministerio con menores, o en cualquier ministerio, programa u organización que sirve a los jóvenes de cualquier manera o que este en función en cualquier momento y lugar donde los menores de edad típicamente están presentes. El cumplimiento de EIM significa que una persona ha presentado en una sola ocasión la Solicitud EIM para el Ministerio, ha pasado la verificación de antecedentes y ha asistido a un Taller EIM por lo menos cada tres años. En 2016, la Diócesis creó e implementó un nuevo programa de educación titulado “Cumpliendo nuestro Compromiso de Sanar y Proteger”, al cual todas las personas que sirven en cualquier ministerio que requiera el cumplimiento de EIM deben asistir tan pronto como les toque asistir a algun taller laboral.
Además, las parroquias y las escuelas Católicas están obligadas a proporcionar educación a los niveles apropiados para la edad de los menores acerca del tema de los límites que se deben respetar y qué es lo que un menor debe hacer si teme por la violación de sus límites personales. Hoy en día nuestra diócesis usa los programas llamados “Llamados a Proteger” de Praesidium, un programa basado en un currículo de estudios apto para niños más pequeños y, aparte, utiliza un programa dirigido por facilitadores para jóvenes de los grados 6 a 12.
Cada escuela parroquial y Católica tiene un administrador del sitio EIM que utiliza la base de datos EIM en línea (eAppsDB) para ayudar a su pastor o director de la escuela a supervisar el cumplimiento de EIM en todos sus integrantes y que sirve como enlace con la oficina EIM diocesana. 
En el año de auditoría 2015-2016, se realizaron 15.847 revisiones de antecedentes, de las cuales 5.047 fueron para nuevos solicitantes y 10.800 fueron revisiones repetidas debido a la expiración de su vigencia durante este período (los controles de antecedentes se vuelven a ejecutar automáticamente cada tres años). Además, 25.976 adultos asistieron a un taller de EIM ya sea por primera vez o como un recordatorio (la asistencia al taller se requiere cada tres años). Además, 19.044 menores fueron educados utilizando los programas “Llamados a Proteger”.
El Papa Francisco ha dejado muy claro que cada uno de nosotros debe hacer todo lo posible para servir a los más vulnerables de nuestra sociedad. El cumplimiento de las políticas de EIM por todas las personas que hacen ministerio donde los menores y adultos vulnerables pueden estar presentes posee de unos ojos, oídos y una voz educados para ayudar a nuestra iglesia a hacer todo lo posible para mantener a los jóvenes y adultos vulnerables a salvo de daños prevenibles. Juntos estamos cumpliendo nuestro compromiso de sanar y proteger.
Para mas información acerca de las políticas EIM de la Diócesis, contacte a Emily Hurlimann al 512 949 2447 o escribiéndole a emily-hurlimann@austindoicese.org.