Pastoral Juvenil: Almas, no sólo números

Por Angie Marino
Columnista Invitada

En un momento en el que la mayoría de los Católicos de Estados Unidos menores de 18 años son hispanos, la Pastoral Juvenil, o el ministerio para la juventud y los jóvenes adultos hispanos, es una prioridad para nuestros obispos y para el V Encuentro. Recordemos que el V Encuentro es un proceso de cuatro años de reflexión eclesial y acción que invita a todos los Católicos en los Estados Unidos a una intensa actividad misionera, a la consulta, el desarrollo del liderazgo y la identificación de las mejores prácticas ministeriales en el espíritu de la nueva evangelización (para más detalles, vea la entrevista al Señor Obispo en la Página X). Este proceso comienza a nivel parroquial y entonces se moverá al nivel diocesano durante los meses siguientes.
Casi dos tercios de la juventud Católica en los Estados Unidos es hispana, y la mayoría de ellos (el 93 por ciento) naieron aquí, de acuerdo al National Catholic Network de la Pastoral Juvenil Hispana (la RED). En la Diócesis de Austin, el 80 por ciento de nuestra juventud Católica es hispana/latina.
Sin embargo, los números no cuentan la historia completa. La iglesia no se trata de estadísticas, se trata de atraer corazones y almas hacia Cristo. Irónicamente, mientras que la juventud latina representa el 60 por ciento de toda la juventud Católica, ellos también son el grupo que más rápidamente cesa de identificarse a si mismo con la fe Católica. La mayoría de ellos recibe sacramentos de bautismo y confirmación, pero mucho no regresan a Misa después de haber recibido los sacramentos ¿Por qué no? Tal vez sea por que ellos no han tenido un encuentro real con Dios.
No soy una experta, pero a través de mi trabajo por la iglesia, me he dado cuenta de que esta tendencia es el resultado de una variedad de factores. Primero, existe una falta de recursos dedicados a la formación de ésta gente joven. Segundo, existe una falta de líderes ministeriales entrenados para esta población. Tercero, existe una falta de entendimiento de la importancia de la Pastoral Juvenil. 
En la Diócesis de Austin, somos parte del 20 por ciento de las diócesis de Estados Unidos con una oficina dedicada a la Pastoral Juvenil. Este número tan bajo es el por qué la Pastoral Juvenil se ha ganado el nombre de “Pastoral Fantasma”. Sabemos que existe, y sabemos que es para jóvenes, pero no sabemos mucho más sobre ella. Creo que el proceso parroquial del V Encuentro nos da una oportunidad de saber más.
Adicionalmente, existen algunos conceptos mal entendidos sobre la Pastoral Juvenil. Este ministerio es para toda la juventud Latina, sin importar su lugar de nacimiento y sin importar qué lenguaje hablen. Sin importar su país de origen o el lenguaje que elijan, ellos merecen nuestra atención y debemos acercarnos a ellos y evangelizarlos. Toda la juventud Católica es miembro de la iglesia actual y estamos llamados a formarlos de manera que ellos quieran ser parte de la iglesia en el futuro. 
El V Encuentro nos llama a ver más allá de los números. Nos llama a tener un encuentro – a conocer a cada joven por su nombre, a entender sus retos y a caminar con ellos en un camino que los lleve a un encuentro personal con Dios. El proceso parro-quial del Encuentro es una manera de llegar a conocer a la gente joven de la iglesia, de interactuar con ella, de descubrir por qué es que ellos se están alejando de la iglesia y entonces hacer lo que podamos para retenerlos y lograr que regresen.
Creo que es esencial que la juventud Latina tome un papel activo en el proceso del V Encuentro ya que su participación no solo beneficiará a los jóvenes mismos, sino a toda la iglesia entera. Démosles la bienvenida en nuestras 
parroquias, y apoyémoslos con amor y ánimo.